German
English
Turkish
French
Italian
Spanish
Russian
Indonesian
Urdu
Arabic
Persian
Casa     Citas Biblia y Corán     Preguntas     Responsables

Pregunta 260:

Pregunta: 

Se dice que Jesús estaba en contra de la propiedad privada y del dinero. Abrió el cristianismo solo para los pobres, declaró la igualdad de las mujeres, y se dice que fue un reformador de su tiempo. Como prueba se aducen las declaraciones siguientes: en el Nuevo Testamento (indschīl) se dice que él es el profeta de las mujeres y de los esclavos. Dijo que era más fácil que un camello pasara por el ojo de una aguja que un rico entrara en el reino de los cielos. En las primeras palabras de los santos evangelios se dice que rechazó en el desierto el ofrecimiento de Satanás (el diablo le ofrece riquezas y fama; de ahí que estas realidades estén conectadas con el primero). Hay incluso un ejemplo en el que Jesús describe a Satanás como el soberano del mundo y que él se había separado de los bienes de este mundo. ¿Qué piensa de esto? 

En este contexto, me gustaría plantear otra cuestión: la Iglesia Católica usa accesorios de oro (aunque haya tantos pobres en el mundo). ¿Qué opina del hecho de que se vea a la Iglesia en gran parte relacionada políticamente con la derecha (apoyando los nacionalismos, el capitalismo y los movimientos políticos de tipo patriarcal)? En el Nuevo Testamento leemos que Jesús dijo: «Habéis convertido la casa de mi padre en un comercio», y expulsó a los mercaderes del templo. También leemos que la Iglesia Católica administra un enorme capital. ¿Cómo se puede encajar todo esto? (T)

 

Respuesta:

Es necesario que citemos aquí el texto fundamental del n. 8 de Lumen gentium, porque explica la importancia capital del papel que juegan los pobres en el misterio de la Iglesia:

«Pero como Cristo realizó la obra de la redención en pobreza y persecución, de igual modo la Iglesia está destinada a recorrer el mismo camino a fin de comunicar los frutos de la salvación a los hombres. Cristo Jesús, "existiendo en la forma de Dios..., se anonadó a sí mismo, tomando la forma de siervo" (Filipenses 2,6-7), y por nosotros "se hizo pobre, siendo rico" (2 Corintios 8,9); así también la Iglesia, aunque necesite de medios humanos para cumplir su misión, no fue instituida para buscar la gloria terrena, sino para proclamar la humildad y la abnegación, también con su propio ejemplo. Cristo fue enviado por el Padre a "evangelizar a los pobres y levantar a los oprimidos" (Lucas 4,18), "para buscar y salvar lo que estaba perdido" (Lucas 19,10); así también la Iglesia abraza con su amor a todos los afligidos por la debilidad humana; más aún, reconoce en los pobres y en los que sufren la imagen de su Fundador pobre y paciente, se esfuerza en remediar sus necesidades y procura servir en ellos a Cristo».

«[...] Este misterio [es decir, de la Iglesia] se expresa de dos formas que el texto distingue explícitamente: por una parte, se pide a la Iglesia que venza toda tentación de poder y que viva en la pobreza para dar testimonio de la pobreza de Cristo; en este contexto se habla de la "Iglesia de los pobres". Por otra parte, la principal prioridad de la Iglesia deben ser los pobres, a quienes tiene que proclamar el mensaje de liberación por el Mesías. "Yo no he venido para ser servido, sino para servir ": la Iglesia debe dedicarse a servir, no a obtener poder alguno.

Durante las dos últimas sesiones del concilio, y en particular para la redacción de la segunda constitución sobre "la Iglesia en el mundo actual", la participación cada vez más activa de los obispos de los países en vías de desarrollo, contribuyó a profundizar en esta visión mística y a clarificar sus exigencias concretas», en Marie-Dominique Chenu, «"Kirche der Armen"  auf dem Zweiten Vatikanischen Konzil», Concilium 13 (1977) 232-235 ( http://www.pro-konzil.de/?p=155).

Siempre y de nuevo hay que oír y mantener la llamada lanzada a todo cristiano y a la comunidad eclesial en su totalidad a seguir este ideal tan fuertemente acentuado por el concilio Vaticano II. Nuestro apego a la riqueza y al poder ha sido siempre el obstáculo más grande para la llegada del reino de Dios. 

«Después del gran papa Benedicto XVI, la Iglesia ha recibido un nuevo timonel, el papa Francisco, que actúa con fuerza y con valentía. Sin embargo, algunas iglesias locales dudan todavía en subirse a bordo. Hay una extraña tranquilidad en todo el país.
El nuevo papa trae consigo unas características que abren los corazones de personas que desean escuchar sus palabras: su estilo no es convencional, es cálido, y encarna la opción de la Iglesia por los pobres. Como san Francisco, ama la creación. Irradia esperanza. 

Su elección ha trastornado un poco a los que se oponen a la Iglesia. Pero esta situación no se mantendrá por mucho tiempo, porque la obra que se representa en el escenario del mundo es la de la lucha entre Dios y el adversario, y no puede darse por supuesto que se deje convertir por la elección del papa Francisco. 

El papa Francisco ha exigido a su Iglesia que se libere de todo el bagaje que le impide llevar a cabo su tarea principal, la proclamación del evangelio. Ha ordenado separarse del mundo. La Iglesia debe ir al encuentro de los hombres con entusiasmo apostólico y dejar de dar vueltas egocéntricamente en torno a sí misma.

El otro objetivo del papa Francisco es la opción por los pobres. ¿Qué es lo que esto significa y qué sentido tiene para la iglesia local alemana?

La pobreza significa un déficit, una carencia de lo que se necesita para vivir. Puede ser una falta de bienes materiales o espirituales. Es evidente que también entre nosotros hay pobreza material, y, afortunadamente, los pobres son atendidos por los servicios sociales del Estado, por las instituciones de caridad y por los grupos de ayuda mutua [el autor piensa principalmente en los cristianos de Europa].

Pero las necesidades espirituales son mucho más grandes: la inconsciencia con respecto a la importancia del derecho a la vida de los no nacidos,  a la protección de los discapacitados y a los ancianos que dependen de nuestro apoyo. Hay una  necesidad espiritual generalizada en aquellos que viven sin una finalidad en la vida, porque ya no conocen a Dios. Sus padres no se lo presentaron cuando eran niños. En la escuela aprendieron religión, pero no tuvieron una experiencia de encuentro con Dios. Después, abandonaron la iglesia, al igual que también dejaron la casa paterna. Actualmente, solo se les encuentra en los márgenes de la Iglesia.

¿Es esta pobreza religiosa el tema principal de las conferencias episcopales, de los organizaciones laicales, de las asociaciones católicas y de las parroquias?

Si la iglesia local no se ocupa de la pobreza espiritual de la que es responsable, volverán a aflorar de nuevo los viejos y tediosos tópicos, el celibato, el sacerdocio de las mujeres, etc., porque no es probable que sus partidarios quieran ir allí donde conseguirían todo cuanto quieren. Saben perfectamente que perderían sus ollas de carne y se hundirían en la irrelevancia. 

Ciertamente, la Iglesia, siguiendo el principio de «Ecclesia semper reformanda», es decir, «la Iglesia en permanente reforma», necesita reformas. Pero estas tienen que ser de naturaleza espiritual, así como san Francisco de Asís se convirtió primero y luego reformó la Iglesia desde dentro, con su ejemplo.

Con la elección del papa Francisco, la iglesia local recibe otra oportunidad. Si la aprovecha, la fe podría revivir de nuevo en el viejo continente.

En el caso contrario, la vitalidad y el centro de gravedad de la Iglesia universal seguirá desplazándose hacia el hemisferio sur. Pero no se trataría de un desarrollo predeterminado o querido por Dios.

Porque aún hoy es posible dar media vuelta».

El profesor Hubert Gindert fundó, con otras personalidades, el Forum Deutscher Katholiken el 30 de septiembre del 2000, del que es su presidente (http://kath.net/news/40972). 

 

 

Contáctenos

J. Prof. Dr. T. Specker,
Prof. Dr. Christian W. Troll,

Kolleg Sankt Georgen
Offenbacher Landstr. 224
D-60599 Frankfurt
Mail: fragen[ät]antwortenanmuslime.com

Más información sobre los autores?